Garrotxa
En Olot, muchos de los vaciados que nos llegan son viviendas con años de contenido dentro: pisos que se cerraron, casas de varias plantas y trasteros que se fueron llenando. Aquí lo que más ayuda es valorar bien el contenido antes de presupuestar, porque el volumen real casi nunca coincide con la primera impresión.

Cuando el piso lleva tiempo cerrado o se han ido guardando cosas durante años, el trabajo no se mide solo en metros: se mide en lo que hay que sacar y en el tiempo que lleva vaciarlo por partes.
Hay que decidir qué se reparte, qué se guarda y qué se retira, muchas veces con varios herederos.
Contenido que no se ha revisado, muebles deteriorados y rincones que hay que abrir con calma.
Viviendas con escaleras interiores, bajocubierta y garaje: el contenido se reparte por niveles.
Cajas, herramientas y mobiliario guardado que se suma al vaciado de la vivienda.
El inmueble debe quedar completamente libre antes de que empiece la obra.
Se traslada lo necesario a la nueva casa y el resto se retira en el mismo servicio.
Con mucho contenido dentro, la valoración es la parte más importante del trabajo. No es lo mismo un piso con muebles sueltos que una vivienda con armarios llenos, trastero y bajocubierta.
Revisamos estancia por estancia para estimar volumen, desmontajes y accesos. Solo entonces se puede dar un alcance y un precio que se sostengan.
Se reserva lo que la propiedad decida mantener, con la lista cerrada por escrito:
En viviendas con años de contenido es habitual encontrar productos antiguos. Los identificamos antes de empezar:
Estos materiales no se retiran como mobiliario. Si aparecen, se comunica y se decide cómo tratarlos antes de continuar.
En una vivienda con varias alturas, cada planta añadida alarga el recorrido. Revisar el itinerario completo evita jornadas que se queden cortas.
Bajocubierta, primera planta y sótano obligan a repetir el recorrido con cada carga.
Puertas estrechas y rellanos pequeños pueden impedir que un mueble baje montado.
Se comprueba la distancia desde la puerta hasta el punto donde puede detenerse el vehículo.
Calles con pendiente, sin salida o con acceso limitado condicionan la maniobra y el horario.
Pasamanos, esquinas y suelos de paso se protegen mientras se retira el contenido.
Si el volumen es alto, se puede dividir el trabajo en varias jornadas acordadas.
Cuando el volumen es grande, planteamos el vaciado por fases. Así se evita dejar la vivienda a medio vaciar sin saber cuándo se termina.
El objetivo de la valoración no es dar una cifra rápida, sino saber cuánto trabajo hay realmente dentro del inmueble.
Municipio, tipo de vivienda, plantas, accesos y una descripción de lo que hay dentro.
Se estima el volumen, se identifican desmontajes y se detectan materiales que requieren revisión.
Se detalla qué se conserva, qué se retira, cuántas jornadas se prevén y si hay limpieza.
Se ejecuta por fases si hace falta y se revisa el resultado antes de cerrar el servicio.
Cuanto más tiempo ha estado cerrada una vivienda, más peso tiene la limpieza final. Se puede contratar un barrido y una limpieza general del inmueble vacío, detallada en el presupuesto. La desinfección especializada, el control de plagas, la pintura y las reparaciones no están incluidos y se valoran como trabajos aparte.
Con contenido acumulado, el volumen es solo una parte. Estos factores explican por qué dos viviendas parecidas pueden costar distinto:
No damos precio cerrado sin ver el contenido. La valoración es la base del presupuesto y no se sustituye por una estimación de metros.
Para viviendas con volumen, dudas concretas.
Sí. Se revisa el recorrido completo, incluidas escaleras interiores, bajocubierta y garaje si forman parte del encargo, y se plantea en fases cuando el volumen lo exige.
Con una valoración previa. Estimamos el volumen por estancias, los desmontajes necesarios y los accesos. El presupuesto se entrega por escrito con el alcance incluido.
Si están incluidos en el alcance, sí. Conviene indicarlo desde el primer contacto porque cambia el volumen y el tiempo de trabajo.
Se retiran igualmente, pero se revisan antes porque pueden requerir un manejo distinto. Si hay materiales deteriorados que exigen tratamiento especial, se avisa antes de cargar.
Sí. En viviendas grandes es habitual trabajar por fases acordadas. Cada fase se define con su alcance para que quede claro qué se retira en cada visita.
No es obligatoria. Se puede contratar junto al vaciado o dejarla fuera. Si se incluye, aparece como partida propia en el presupuesto.
Atendemos Olot y otras localidades de la provincia de Girona según disponibilidad. Lo confirmamos al recibir la consulta con la ubicación concreta.
Cada municipio tiene su propia explicación del servicio. También puedes ver la cobertura completa.
Descríbenos la vivienda, las plantas y qué hay dentro. Te pedimos los datos necesarios y te entregamos un alcance claro.