Costa Brava
Un vaciado de pisos en Blanes casi nunca es el final del trabajo: es el paso previo a que el inmueble vuelva a usarse. Puede ser una entrega de llaves, un alquiler nuevo, una reforma ligera o una venta. Por eso organizamos la retirada pensando en cómo tiene que quedar el piso cuando salgamos, no solo en sacar lo que sobra.

La pregunta útil no es solo qué hay que sacar, sino qué tiene que estar listo para cuando llegue la siguiente persona: un inquilino, un comprador, un gremio o tú mismo.
El anterior contrato acaba y el piso debe recibir al siguiente sin muebles heredados de otra etapa.
Enseñar el inmueble despejado cambia la percepción del espacio y facilita las visitas.
Entre usos se acumulan enseres, colchones viejos y cosas que ya no volverán a utilizarse.
Baño, cocina o suelos: el espacio debe quedar libre para que los trabajos avancen sin obstáculos.
Una parte se muda y la otra no tiene destino. Conviene decidir qué se queda antes de la mudanza.
Se reparte lo que tiene valor y el resto se retira para poder cerrar el asunto.
Un piso puede tener muebles que el propietario quiere mantener porque servirán al siguiente uso. Eso no es un problema: se decide antes.
Recorremos el inmueble y marcamos estancias y piezas que no se tocan. El resto se retira. La lista forma parte del presupuesto para que nadie tenga que discutirlo el día del servicio.
Se respeta lo que el propietario decide mantener:
Algunos elementos de un piso no se tratan como muebles. Los revisamos durante la valoración para decidir cómo se gestionan:
No prometemos retirar cualquier residuo: si algo necesita un tratamiento especial, se explica antes de contratar.
En un edificio de varias plantas el recorrido es la parte que más tiempo consume. Revisarlo antes evita improvisar el mismo día.
El número de plantas y el ancho de la escalera determinan si hay que desmontar mobiliario.
Comprobamos si un armario o un sofá caben. Si no, se desmonta y se baja por partes.
Aparcar cerca del portal cambia el ritmo del trabajo. Si hay restricciones, se plantea con antelación.
Pasillos, giros y puertas estrechas: los muebles grandes pasan por donde se pueda girar.
Se cubren portal, ascensor y paredes de paso para no dejar daños en la comunidad.
Adaptamos la jornada a los horarios de carga que permita el edificio o la vía.
Si el piso está en una calle con carga limitada, indícalo en la primera consulta. No damos por hecho que el camión puede parar en la puerta.
Trabajamos con una secuencia fija para que el resultado sea un inmueble libre y revisado, no solo un camión cargado.
Nos cuentas el uso que va a tener el piso después, la planta y qué hay dentro a grandes rasgos.
Vemos el volumen real, separamos lo que se queda y comprobamos el recorrido hasta la carga.
Se detalla qué se retira, qué se conserva, cuántas jornadas se prevén y si hay limpieza.
Se ejecuta lo acordado y repasamos estancia por estancia antes de dar el trabajo por cerrado.
El vaciado deja el inmueble sin muebles ni enseres. Sobre esa base se puede añadir un barrido y una limpieza general, siempre detallada en el presupuesto. La desinfección, el tratamiento de plagas, la pintura o las reparaciones no forman parte del vaciado y se valoran aparte.
El presupuesto se calcula sobre el trabajo real, no sobre una tarifa por metros. Estos factores son los que más pesan:
El precio se concreta después de la valoración. No anunciamos visitas gratuitas ni mínimos: lo que se acuerda es lo que aparece en la propuesta.
Respuestas claras para decidir con criterio.
Dejamos el inmueble libre de mobiliario y enseres según el alcance acordado. Si además quieres limpieza general, se añade a la propuesta y se factura como parte del mismo servicio.
La propiedad. En la valoración marcamos lo que se queda y lo dejamos por escrito. Así no hay dudas cuando llega el día de la retirada.
Sí, si están incluidos en el alcance. Requieren desmontaje y eso cambia el tiempo de trabajo, así que se revisa antes de presupuestar.
Lo habitual es que la propiedad haya revisado antes qué hay dentro. Si aparece material que no estaba previsto, se para esa parte y se acuerda cómo continuar.
No. La limpieza posterior al vaciado es un barrido y limpieza general. Desinfección especializada, plagas, pintura y pequeños trabajos son servicios distintos.
La disponibilidad depende de la agenda de cada semana. Plantea las fechas en la consulta y te confirmamos qué días encajan.
Dejamos el alcance por escrito: qué se retira, qué se conserva y qué incluye el precio. Es la forma de que el servicio corresponda a lo hablado.
Cada municipio tiene su propia explicación del servicio. También puedes ver la cobertura completa.
Dinos qué tiene que quedar dentro y qué debe salir. Te proponemos un alcance y un presupuesto escrito.